Para un cepillado correcto, debemos utilizar un cepillo dental de cerdas “suaves” para no dañar la superficie dental, ni la encía. El cepillado debe ser muy suave.

Las caras vestibulares (la zona del diente que enseñamos al sonreir) deben ser cepilladas siempre en una única dirección, desde la encía al diente, es decir, con un movimiento de 45º arrastrando el cepillo por toda la superficie dental. El movimiento debe ser un juego de muñeca, es decir, no presionaremos con la fuerza de todo el antebrazo, sólo de las muñecas. De la misma manera, limpiaremos la zona lingual y palatinal (la parte de atrás de los dientes) siempre con un movimiento de adentro hacia afuera. Las caras triturantes de las muelas, con un movimiento de delante hacia atrás.

Por último es aconsejable, la utilización de seda dental en los espacios interproximales (entre diente y diente) introduciéndola suavemente por uno y otro lado del diente.

No hay que olvidar la importancia del cepillado de la lengua que es donde se acumulan mayor número de bacterias, bien con el cepillo o con limpiadores linguales.

Técnicas de cepillado alternativas

– Cepillado eléctrico:
Muy recomendable para personascon alguna deficiencia física, enfermos de párkinson, etc.

– Irrigadores de agua:
Lanzan un chorro de agua sobre la encía, eliminando lso restos de alimentos, pero no la placa. Están especialmente indicados para los portadores de prótesis fija u ortodoncias.

– Cepillo interproximal:
Está especialmente indicado para la limpieza de espacios interproximales anchos, prótesis fija, ortodoncias fijas, etc. Los hay de diferentes tamaños dependiendo de la necesidad de cada paciente.

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