Nombre común o vulgar: Lavanda
Nombre científico: Lavandula officinalis
Familia: Labiadas.
Origen: Europa meridional, norte de Africa.

Alcanza una altura variable entre 60 y 80 cm, formando matas compactas
Las flores se hallan dispuestas en verticilos, protegidas por una bráctea ovado-aguda y reunidas en tirsos terminales, el cáliz es estrechamente tubuloso de 5 a 6 mm de largo por 1,5 de ancho, la corola es azul-violáceo.
Las semillas son pequeñas y de color oscuro.

Las hojas son muy aromáticas.

LAVANDA PARA REMEDIAR LAS ENFERMEDADES MICROBIANAS

Sus propiedades antivíricas, antibacterianas y bacteriostáticas han sido demostradas in vitro resultando eficaz en la eliminación e inhibición de muchas bacterias y virus responsables de enfermedades respiratorias. En uso externo, los gargarismos realizados con la infusión de una cucharada de flores secas por vaso de agua han resultado eficaces en el tratamiento de enfermedades como faringitis, laringitis, anginas o úlceras bucales.

Las propiedades antibacterianas de la lavanda se aprovechan para realizar lavados adecuados para la eliminación de bacterias perjudiciales entre las que se encuentran habitualmente el hongo Candida albicans o algunas bacterias tan conocidas como estreptococos o tricomonas, responsables de muchas infecciones vaginales. Vaginitis, flujo vaginal o candidiasis pueden remediarse con el uso de esta planta.

Durante el siglo XIX, el uso de esta planta para remediar los trastornos del sueño fue algo habitual en las residencias de personas mayores en Inglaterra. Aunque existen otros sedantes naturales más reconocidos, las propiedades tranquilizantes de la lavanda pueden aprovecharse para disminuir los problemas de nervios en circunstancias como las siguientes:

– Nervios en el estómago: El nerviosismo estomacal es causante en muchas ocasiones de malas digestiones, espasmos intestinales, calambres en el estómago, etc. El uso de preparados de lavanda puede ayudar a asentar el estómago, eliminando muchas manifestaciones negativas en este órgano. ( Infusión durante 10 minutos de una cucharada de flores secas por taza de agua. Tomar 3 tazas al día entre comidas ) ( En caso de putrefacción y molestias intestinales, tomar una taza de esta infusión inmediatamente después de las comidas principales)

– Insomnio: El uso de los preparados de lavanda puede ayudar a dormir cuando el insomnio se debe a problemas de nervios. (Infusión durante 10 minutos de una cucharada de flores secas por taza de agua. Tomar 1 taza antes de irse a la cama)

– Mareo en los viajes: el mareo mientras se viaja en avión, en barco o en coche viene producido en muchas ocasiones por problemas nerviosos. La ansiedad o el miedo a viajar termina produciendo esta sensación. El remedio anterior puede utilizarse para disminuir o prevenir el mareo mientras viajamos en algún medio de transporte en movimiento. ( Infusión durante 10 minutos de una cucharada de flores secas por taza de agua. Tomar 1 taza 1 hora antes de empezar el viaje) Esta misma preparación resulta adecuada para el tratamiento del vértigo que tiene un origen nervioso.

– Ansiedad: En estados emocionales turbados, con ansiedad, nerviosismo, mal humor o irritabilidad, la lavanda puede ayudar a tranquilizarnos. ( Infusión durante 10 minutos de una cucharada de flores secas por taza de agua. Tomar 2 tazas al día entre comidas )

– Hipertensión: La lavanda ayuda a disminuir levemente el exceso de tensión arterial, cuando éste se debe a problemas nerviosos y no órganicos. Además posee propiedades ligeramente diuréticas, es decir que propicia la eliminación de líquidos, lo cual también ayuda a rebajar un poco la hipertensión. ( Infusión durante 10 minutos de una cucharada de flores secas por taza de agua. Tomar 2 tazas al día)

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