Como muchos sabéis, la caries está directamente relacionada con el consumo de azúcares e hidratos de carbono. Estos azúcares son los que sirven de comida a las bacterias, principalmente Streptococcus mutans (bacteria exclusiva de la boca humana), que fermentan el azúcar provocando ácido láctico que hace que se vaya disolviendo la parte mineral del diente. Si esta demineralización supera a la mineralización, con el tiempo, se acabará formando la caries.

Investigadores de la Universidad de Cornell, han estudiado la bacteria Streptococcus mutans cogiendo muestras de la boca de diversas poblaciones humanas hallando que, una de las principales características de las bacterias, es su gran capacidad para intercambiar trozos de ADN entre ellas y sufrió una gran cantidad de mutaciones justo en el mismo periodo en el que apareció la agricultura.

Por ejemplo, en ese periodo, adquirieron genes para metabolizar distintos tipos de azúcares, así como para competir y acabar con otras bacterias de la boca. Esto que a ellas les vino muy bien como especie, a nosotros nos provocó una auténtica epidemia de caries que coincidió con la aparición de la agricultura y seguramente nuestra respuesta adaptativa, a través de la cultura, fuera la creación de rituales de higiene dental que han llegado, mejorados, hasta nuestros días.

Lo mejor que podemos hacer para reducir la incidencia de caries es limitar nuestro consumo de azúcares y por supuesto, mantener una adecuada y regular higiene bucal. Recordad, la idea es hacerle a la Streptococcus mutans, la vida un poquito más difícil…

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